Bendito, bendito, bendito sea Dios… los ángeles cantan y alaban a Dios. 
Una expresión de fe que mueve montañas. Jesús sacramentado es para los católicos la presencia de Dios entre los hombres: la actualización del misterio de la encarnación y la pasión de Jesucristo. 

Bendito, bendito, bendito sea Dios… los ángeles cantan y alaban a Dios. 

Una expresión de fe que mueve montañas. Jesús sacramentado es para los católicos la presencia de Dios entre los hombres: la actualización del misterio de la encarnación y la pasión de Jesucristo.